Sinceramente, escribo este post con lo que me sale del corazón, y nunca mejor dicho.
He pasado por una etapa amorosa en mi vida. Podemos decir que fue un… ¿amor a primera vista?, aunque la verdad, ahora no sé si me enamoré o no.
Quizás llegó más tarde aquel sentimiento, cuando me di cuenta de que quizás me estaba enamorando de verdad de aquella persona, no lo sé. Pero todo acabó mal, y más tarde, peor.
En mitad de aquel paraíso utópico, me topé con alguien, una chiquilla a la que ni presté atención, aunque sus ojos estaban cargados de luz y de esperanza.
Miento, sí que le presté atención, aunque fue solo un fugaz instante. Y seguí mi camino.
Ha pasado ya un año desde esto que os cuento.
Y la verdad, me han pasado miles de cosas, y cada una de ellas diferente a la anterior. Cosas que, una a una, me han hecho madurar y reflexionar, cambiar, y afrontar la vida de manera diferente.
Ahora, he aprendido a amarte, aunque no se si puedo amarte.
A lo largo de este tiempo, yo ya no se si he amado, no se si sigo amando, no se si puedo amar… porque amor se escribía con H, ¿no?

Y nada, aprovecho la libertad de expresión que tengo en mi Blog.